El Cultivo del Algodón

El algodón fue cultivado desde hace miles de años en el Perú pre incaico y destacan los famosos textiles de la Cultura Paracas tan valorados en diversos museos del mundo. Una pieza de textil Paracas de grandes dimensiones se encuentra exhibida en la planta de ingreso del edificio de las Naciones Unidas en Nueva York.

La COPROBA, organismo del gobierno del Perú, ha declarado el algodón peruano uno de los productos bandera del Perú el 28 de julio de 2004.

El algodón ha sido plantado en la India durante más de tres mil años, y es referenciado en el “Rigveda”, escrito en 1500 a. C. Mil años después el gran historiador Griego Heródoto escribió sobre el algodón hindú: “Allá hay árboles que crecen silvestres, de los cuales el fruto es una lana mejor y más bella que el de una oveja. Los Hindúes hacen su ropa de la lana de este árbol.” La industria algodonera hindú fue eclipsada durante la revolución industrial Inglesa, cuando la invención del “Spinning Jenny” en 1764 y el marco giratorio en 1769 permitieron la producción masiva en el Reino Unido. La capacidad de producción fue mejorada por la invención del “cotton gin” por Eli Whitney en 1793.

Hoy en día el algodón se produce en muchas partes del mundo, incluyendo Europa, Asia, África, América y Australia utilizando plantas de algodón que han sido genéticamente modificadas para obtener más fibra. El algodón genéticamente modificado fue un desastre comercial en Australia. Los dividendos fueron mucho menores de lo esperado y las plantas de algodón convencional se polinizaron con variedades transgénicas causando problemas legales para los cultivadores.

La industria algodonera utiliza una gran cantidad de químicos (fertilizantes, insecticidas, etc.), contaminando el medio ambiente. Debido a esto algunos agricultores están optando por el modelo de producción orgánico.

El 50% del algodón que utiliza el mundo proviene solo de tres países: EEUU, China y la India.
[editar] Desmote del algodón

El desmote moderno del algodón es un proceso continuo que comienza con la recepción del algodón crudo, y termina con el embalaje de las fibras del algodón procesado. El desmote del algodón produce grandes cantidades de desperdicios sólidos en la forma de semillas (que pueden servir como alimento para animales) y los desperdicios del desmotador, emite contaminantes como polvo de algodón y pelusa. Con el fin de reducir la incidencia del gusano rosado del algodón en los desperdicios, en ciertos países, se regula estrictamente el movimiento y eliminación de la semilla de algodón y la basura. Donde permitan los reglamentos, se envía la semilla a los molinos que extraen el aceite. Se puede eliminar la basura producida por el desmotador, convirtiéndola en abono, o sujetándola a fumigación, esterilización o incineración. En algunos países se quema la basura al aire libre, causando molestias, contaminación atmosférica y problemas de olor.

El problema principal para la salud que surge del desmote se relaciona con el polvo. La exposición a niveles excesivos de polvo de algodón causa bisionosis, una enfermedad respiratoria grave. Además, el excesivo ruido puede ser un problema en esta industria.